Si pasa o no

Algo pasará, de eso no cabe duda
Y se sentó a mirar la cara de la luna.
Pisa fuerte y se va haciendo un hueco
No sé definirlo, ni si llega a tiempo.
Solo sé que no se toca y que yo no lo busqué.

Yo no sé qué va a pasar entre nosotros,
Si daremos vuelo libre hasta que de tan alto,
se nos pierda de vista.
Pierdo el pulso y ya no soy más que una parte
Que resiste aunque tarde porque sé,
que si pasa o no, nada, nada, nada cambiará.

Se paró a pensar, cuidado una sonrisa
Ya no hay marcha atrás, aunque tampoco prisa.
Hay quien es capaz, no lo llames magia
Yo no sé qué es, yo no lo busqué.

Yo no sé qué va a pasar entre nosotros,
Si daremos vuelo libre hasta que de tan alto,
se nos pierda de vista.
Pierdo el pulso y ya no soy más que una parte
Que resiste aunque tarde porque sé,
que si pasa o no, y aunque pase o no uh…

Yo no sé qué va a pasar entre nosotros,
Si daremos vuelo libre hasta que de tan alto,
se nos pierda de vista.
Pierdo el pulso y ya no soy más que una parte
Que resiste aunque tarde porque sé,
que si pasa o no, que aunque pase o no,
nada, nada, nada cambiará…

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Leo

–      No sé, me gustaría que fuera algo más nuevo. Es verdad que está muy bien de precio…

–      A mí me parece perfecto. Tenemos que hacer reforma, pero podemos decírselo a mi tío Fernando y seguro que nos sale mejor de precio

–      Yo quiero seguir mirando.

–      Venga Lucia, que este piso es el mejor

–      No se David, además este lado da justo a la carretera y no vamos a poder dormir.

–      Si en una semana no encontramos nada que te guste nos quedamos con este.

–      Vale, me parece un buen trato.

 Estuvieron mirando muchas casas. Las que les gustaban se salían del presupuesto que tenían y que las que entraban dentro del presupuesto necesitaba una gran reforma. Pasó la semana que se habían dado de plazo y no habían encontrado nada que encajara, así que se decantaron por la que David había elegido.

 Llevaron todos los papeles necesarios para iniciar los trámites de la compra. Unas cuantas firmas y la contratación de un seguro de vida obligatorio fueron suficientes para convertirse en propietarios.

 Por fin tenían las llaves de su casa. Ahora ya podían centrarse en preparar la boda, no sin antes hacer la temida mudanza.

 Hasta que no estuvieran casados, Lucia no viviría en aquella casa. Tan solo estarían juntos los fines de semana. Mientras tanto David se iría encargando de trasladar las cosas necesarias de una casa a otra. Lucia tenía que seguir estudiando y acabar la carrera. Ya lo habían hablado muchas veces. David se encargaría de pagar todo y Lucía solo tendría que estudiar. Todo parecía sencillo aunque el orgullo de Lucia era más fuerte y decidió que al terminar el curso buscaría un trabajo a media jornada que la permitiera continuar con sus estudios y participar en los gastos de casa.

 Lucia estaba preparando un trabajo para la universidad con su compañera Patricia. Se trataba de un estudio cualitativo de las profesiones. Tenían que elegir una profesión y hacer entrevistas, encuestas, grupos de discusión… una ardua tarea para una sola persona, incluso para dos. Pero fueron valientes y tras mucho deliberar se decidieron, aunque Lucia no estaba muy convencida.

 –      Yo prefiero la profesión de los policías, me parece más interesante y además tengo varios conocidos que pueden ayudarnos.

–      Lucia, creo que es más fácil que lo hagamos sobre los publicistas. Es más sencillo y accesible.

–      Está bien. Veremos a ver qué podemos hacer. Hay que trabajar mucho sobre esto.

 Les costó mucho hacer una buena introducción al tema que habían elegido, aún así se te atrevieron a exponerlo en clase. No tenían alternativa. Todos los grupos tenían que ir explicando a sus compañeros los avances que iban consiguiendo. Lucia preparó una exposición sencilla en la que podrían participar las dos, aunque fue ella la que más protagonismo tuvo.

 Al finalizar la presentación, el profesor hizo varios apuntes sobre el trabajo y dio paso a los compañeros. ¿Tenían alguna pregunta sobre el tema? Lucia esperaba que nadie levantara la mano, pero no fue así. El chico moreno de la tercera fila, con gafas y pinta de empollón levantó la mano para poner en un aprieto a aquellas chicas. Lucia no podía creerlo. Había preparado el tema con pinzas, así que no sabía muy bien cómo iba a contestar a aquel chico.

 Lucia contestó lo mejor que pudo, aún así el chico seguía sintiendo curiosidad. Lucia zanjó el tema al decir que estaban empezando a profundizar en el tema, pero que necesitaban más tiempo para llegar al punto que les estaba exigiendo. El profesor, también salió en defensa de Lucia y Patricia y las pidió que regresaran a sus asientos.

 Cuando terminó la clase, salieron al pasillo para descansar un poco y pensar si entrarían a la siguiente clase o tal vez se fueran a la cafetería.

 –      Hola me llamo Leo. Me interesa mucho vuestro trabajo y creo que os podría echar una mano

–      Hola, soy Lucia. La verdad es que no esperaba que nadie fuera a preguntar. De hecho pensé que nadie nos estaría escuchando.

 Leo sonrió y volvió a ofrecer su ayuda, a lo que Lucia respondió con unas gracias.

 La profesora de estructura social de España, ya estaba cerca de la puerta y decidieron entrar.

 Leo no podía apartar la mirada de Lucia durante la hora y media que duró la clase. Volvieron a coincidir en el pasillo y Leo no quería dejar pasar la ocasión para hablar con Lucia.

 

Amancer

Han pasado varios meses desde que hice este viaje. Empecé a escribir una pequeña crónica de las aventuras y desventuras que allí nos fueron ocurriendo. Se que no es excusa, pero he estado liada con otros temas y la verdad es que dejé aparcado esta experiencia y al igual que el relato de Lucia y David. Espero que disfruteís de este nuevo post y ahora que estoy de vacaciones ponerme un poco al día con el blog que lo tengo muy abandonado. ¿Me perdonaís? Seguro que si.

Eran las 6:00 de la mañana, pero aún no había salido el sol. La temperatura era agradable, aunque decidí ponerme una sudadera. Fuimos los primeros en despertarnos y pudimos observar como el bereber más joven del grupo preparaba los dromedarios para la excursión que íbamos a realizar a través de las dunas que a pie eran imposible de recorrer. El sol iba asomandose mientras subiamos en lo lomos de aquellos animales. La postal fue hermosa y las sombras que dibujaban nuestras siluetas nos permitieron tomar unas magnificas fotografías.

Tras la pequeña incursión en la dunas con los dromedarios y antes de tomar el desayuno quisimos volver a la GRAN DUNA, pero esta vez tomamos un camino diferente. Este nuevo itinerario nos regaló momentos únicos que se quedaran para siempre en nuestra memoria.

Al regresar a la jayma, nos preguntaron que si queríamos desayunar a lo que respondimos afirmativamente. Para mi decepción el desayuno no era tan apetecible como prometía, pero en aquel momento pude recordar que llevaba en el maletero del coche una galletas” María”, esas que todos hemos tomado al menos en nuestra infancia. Gracias a este desayuno, pude trasladarme a otro lugar durante unos instantes… Terminamos de desayunar y recogimos nuestras cosas para emprender el camino de vuelta, no sin antes apurar la bateria de la cámara. He de reconocer que estaba algo inquieta porque pensaba que el trayecto hasta Zagora iba a encontrarse igual que el día anterior. Intentaron tranquilizarme, diciendome que durante la noche, el ejercito se habría encargado de despejar la carretera y arreglar los desperfectos causados por la lluvia del día anterior y algun efecto en mi tuvieron porque me sentí más fuerte para luchar contra los obstáculos que pudieran quedar.

Paramos en Zagora para echar gasolina y comprar agua. Echamos un ojo al mapa y estudiamos que posibilidades teníamos. Ya habíamos cumplido nuestro objetivo: llegar al desierto. Ahora teníamos unos cuantos días por delante para visitar el sur de Marruecos. Nuestra siguiente parada obligada era nuevamente Ouazarzate.

Así lo haré

Que me quieres sin medida,  que por mi todo lo harias y aun sabiendo que yo pienso en e,l te arriesgas a perder. Que en tus brazos yo podria renacer sentirme viva y que juntos vamos a escribir su despedida. Sus caricias de papel se han quedado enrte mis manos y mi lado izquierdo se quedó desintagrado. Yo por mi lo intentare y no quiero hacerte daño, pero se que sola no me atreveré… Y solo así lo haré, solo asi me olvidaré de el, cuando me hagas el amor deja tus huellas, llevame hasta las estrellas. Solo asi lo haré, en tus labios me refugiaré. Y tal vez después te quiera mucho más o te ame como hoy lo amo a el. Quitame este sufrimiento que me invade todo el cuerpo y el oceano que me dejo de sus recuerdos solo tienes que entender bajo aviso no hay engaño y mi lado izquierdo se quedo entre sus labios Yo por mi lo intntare y no quiero hacerte daño pero se que sola no me atrevere Y no quiero hacerte daño, pero se que sola no me atrevete… Y solo así lo hare, solo asi me olvidare de el, cuando me hagas el amor deja tus huellas, llevame hasta las estrellas. Solo asi lo hare, en tus labios me refugiare. Y tal vez despues te quiera mucho mas o te ame como hoy lo amo a el salvame de una vez, no me dejes caer quiero estar a tu lado sin miedo a perder Y solo asi lo hare, solo asi me olvidare de el, y tal vez te quiera mucho mas o te ame como hoy lo amo a el.